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El tendón de Aquiles es muy importante, ya que es el más grande y fuerte del cuerpo. La lesión o inflamación causada por el uso repetitivo de este tendón se denomina tendinitis de Aquiles, una lesión bastante común, que ha aumentado por el auge de actividades como el running o el pádel tenis.

La lesión se puede producir tanto en la inserción del tendón de Aquiles en el calcáneo, como en la zona proximal, a unos 5 cm. por encima de su inserción.

La tendinitis de Aquiles debe ser tomada en serio, ya que si no es tratada adecuadamente y la inflamación se cronifica, existe un riesgo cierto de rotura del tendón.

Por todo ello, es importante que conozcamos cómo la Fisioterapia nos puede ayudar a solucionar esta patología.

Síntomas de la Tendinitis de Aquiles:

  • Dolor en la parte posterior del talón.
  • Dificultad para caminar, sobre todo en frío.
  • Hinchazón, sensibilidad a la presión y calor del tendón de Aquiles.

¿Por qué se produce la tendinitis de Aquiles?

Las causas pueden ser variadas, y a menudo la combinación de varios factores, entre los que pueden estar:

  • Falta de adaptación del tendón a la carga de trabajo.
  • Deportes que demandan saltos constantes, o continúas arrancadas.
  • Correr en pendientes pronunciadas.
  • Mala pisada con pronaciones excesivas que hagan que los puntos de carga del tendón estén mal repartidos.
  • Utilización de zapatillas muy ligeras y con poca altura del talón respecto a la parte delantera, o en mal estado (desgastadas)
  • Exceso de tono y/o acortamiento muscular en los gemelos y sóleo.
  • Falta de un calentamiento adecuado antes de realizar actividades exigentes.
  • La Edad.

Síntomas y Signos de la tendinitis de Aquiles:

Dolor intenso a lo largo de todo el tendón (parte posterior del tobillo). Este dolor es inicialmente más intenso al iniciar la actividad, Y/o tras finalizar una actividad física (cuando el tejido se enfría).

Rigidez del tendón (sobre todo en frío) y dolor a la palpación.

El tendón puede aparecer muy engrosado respecto al tendón sano. (Obsérvese la diferencia entre el tendón afecto, el derecho, y el sano)

Tendinitis de Aquiles (lado derecho)

Tratamiento de la tendinitis de Aquiles:

1.- En etapas tempranas, se recomienda la disminución de la carga, la prescripción de antiinflamatorios y la Fisioterapia.

En los casos en los que sospechamos que una mala pisada puede ser la causante del problema, derivaremos al paciente para un estudio biomecánico por parte del podólogo.

2.- Ondas de Choque. Entre los métodos más eficaces para tratar la Tendinitis de Aquiles se encuentra las Ondas de Choque (focales) de alta potencia.

El equipo de Ondas de Choque del que disponemos, produce una serie de disparos (impulsos) de energía acústica (ONDAS DE SONIDO) que viajan a velocidad “supersónica” (es decir por encima de 1.234,8 Km/h) y en un plano tridimensional.

Además, este equipo de Ondas de Choque dispone de un gran foco emisor, de más de 10 mm de diámetro. Gracias a esto conseguimos un gran volumen terapéutico en cada onda y una gran energía eficaz en cada onda aplicada sobre el tendón de Aquiles. Gracias a esta importante característica, la aplicación es mucho menos molesta y más eficaz.

Estas ondas de choque son creadas por un generador electromagnético, que es la tecnología más moderna en la generación de ondas de choque para el tratamiento de patologías del aparato locomotor, como es el caso de la Tendinitis de Aquiles. Este generador permite producir ondas de choque uniformes tanto en el aspecto espacial como temporal, mejorando la eficacia en el tratamiento de la Tendinitis de Aquiles.

Las ondas de choque se basan en el fenómeno de mecanotransducción: es decir, una fuerza física produce un efecto biomecánico en el tejido dañado (por ejemplo, el Tendón de Aquiles), produciendo una respuesta celular de reparación.

Los efectos biológicos de las Ondas de Choque en la Tendinitis de Aquiles son:

  • Regeneración del tejido dañado.
  • Angiogénesis (creación de nuevos vasos sanguíneos)
  • Analgesia (reducción del dolor)

Las ondas de choque resuelven el edema, los procesos inflamatorios, y la infiltración celular. Aumentan la TGF-beta1 y la IGF-I, favoreciendo los procesos de curación del colágeno, por estimulación de los tenocitos (1)

3.- Ejercicio Terapéutico. La Tendinitis de Aquiles se beneficia de la combinación de las ondas de choque junto con el ejercicio terapéutico individualizado al caso de cada paciente. Se realiza un programa progresivo de ejercicios terapéuticos específicos para promover la creación de colágeno (y con ello la reparación) en el tendón de Aquiles. También se realizan ejercicios y terapias para flexibilizar la musculatura que ancla en el tendón de Aquiles.

Con la combinación de estas técnicas se consigue la recuperación de Tendinitis de Aquiles incluso en casos cronificados.

(1) Chen Y.J. et al. Extracorporeal shock waves promote healing of collagenese-induced Achilles tendinitis and increase TGF-beta1 and IGF-I expresión. (J. Orthop. Res. 2004 Jul; 22(4): 854-861.