Skip to main content

La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor de talón y en la planta del pie. Se produce por la inflamación de la Fascia Plantar, un tejido grueso que recorre toda la planta del pie, desde el calcáneo hasta la cabeza de los metatarsianos.

Uno de los síntomas típicos de la Fascitis Plantar es un dolor punzante con los primeros pasos por la mañana. A medida que el pie se calienta, el dolor normalmente disminuye, pero puede volver a aumentar con el paso de las horas, sobre todo si permanecemos en pie o caminamos.

La fascitis plantar es una lesión común en los corredores de fondo, siendo una patología muy temida por el largo periodo de inactividad a la que les obliga.

Una de las complicaciones asociadas a la fascitis plantar es el espolón calcáneo. Esta deformación consiste en el crecimiento de una excrecencia ósea en el punto de anclaje de la fascia plantar en el calcáneo (exostosis), producida por la constante tracción de la fascia en ese punto.

Las múltiples causas de la Fascitis Plantar:

La fascitis plantar se produce como consecuencia de traumas repetidos sobre la fascia plantar que llevan a que ésta se inflame, como, por ejemplo:

  • El golpeo repetitivo de la planta del pie por correr, bailar, saltar, etc. A veces se produce al pasar de correr en una superficie blanda a una más dura.
  • Alteraciones en el pie: pies planos, cavos…
  • En profesiones que requieran estar mucho tiempo de pie.
  • Caminar frecuentemente sobre superficies duras (especialmente si el calzado utilizado es también rígido y no absorbe los impactos)
  • Cuando se utiliza calzado inapropiado o defectuoso (zapatillas de correr inadecuadas para el terreno, o peso del corredor, o demasiado desgastadas) o abusar del uso de “chancletas”.
  • Lo obesidad y el sobrepeso

Tratamiento de la Fascitis Plantar:

La mayoría de las personas que tienen fascitis plantar se recupera en unos meses con un tratamiento conservador, que incluye:

1.- Fisioterapia:

  • Ejercicios y terapias de estiramiento de la fascia plantar.
  • Tratamiento de las contracturas en los músculos gemelos y sóleo.
  • Masoterapia
  • Vendajes funcionales.
  • Ondas de Choque de alta potencia (FOCALES). Las Ondas de Choque son una terapia de gran eficacia en el tratamiento de la fascitis plantar, que permiten la solución de fascitis severas en pocas sesiones.

El equipo de Ondas de Choque del que disponemos produce una serie de disparos (impulsos) de energía acústica (ONDAS DE SONIDO) que viajan a velocidad “supersónica” (es decir por encima de 1.234,8 Km/h) y en un plano tridimensional.

Además, este equipo de Ondas de Choque dispone de un gran foco emisor, de más de 10 mm de diámetro. Gracias a esto conseguimos un gran volumen terapéutico, y una gran energía eficaz en cada onda aplicada. Gracias a esta importante característica, la aplicación es a la vez, mucho más eficaz, y menos molesta.

Estas ondas de choque son creadas por un generador electromagnético, que es la tecnología más moderna en la generación de ondas de choque para el tratamiento de patologías del aparato locomotor, como es el caso de la Fascitis Plantar. Este generador permite producir ondas de choque uniformes tanto en el aspecto espacial como temporal, mejorando la eficacia en el tratamiento de la fascitis plantar.

Las ondas de choque tienen además la ventaja de procurar una solución tanto a las fascitis plantares sin espolón calcáneo asociado, como a las que cursan con esta osificación. Las ondas de choque ayudan tanto a la regeneración de la fascia lesionada, como a la reabsorción del espolón calcáneo.

Las ondas de choque se basan en el fenómeno de “mecanotransducción”: es decir, una fuerza física produce un efecto biomecánico en el tejido dañado (por ejemplo, la fascia plantar), produciendo una respuesta celular de reparación.

Los efectos biológicos de las Ondas de Choque en la Fascitis Plantar son:

  • Regeneración del tejido dañado (de la fascia plantar en este caso)
  • Angiogénesis (creación de nuevos vasos sanguíneos)
  • Analgesia (reducción del dolor)

2.- Cirugía u otros procedimientos:

  • Antiinflamatorios orales.
  • Inyecciones de esteroides. Inyectar esteroides en el área sensible. No se recomiendan las inyecciones múltiples porque pueden debilitar la fascia plantar y causar su rotura.
  • Cirugía. Afortunadamente, es una opción raramente necesaria, gracias al desarrollo de otras tecnologías no invasivas como las Ondas de Choque.

3.- Derivación a podología:

Para la realización de plantillas correctivas de los problemas del pie que pudieran ser la causa de la lesión.

Gracias a la combinación de estos tratamientos y al gran avance que han supuesto las ondas de choque focales en el tratamiento de la fascitis plantar, se puede conseguir la recuperación de una lesión que es muy invalidante para los pacientes.